A pesar del confinamiento, el trabajo de Cocodrilos de Caracas no ha cesado. Liderados por Rafael Montes de Oca, preparador físico, la plantilla del conjunto capitalino está bajo una rutina de entrenamientos especiales para “potenciar el nivel físico-cognitivo de los jugadores” de cara a corto plazo, cuando se espera se reanuden los trabajos grupales previos a la próxima temporada del baloncesto profesional venezolano.

La intención es crear una base física en los jugadores, aceptando que existen limitaciones en cuanto a las herramientas de trabajo. De esa forma nos enfocamos en trabajar ciertas valencias que parten del manejo de la fuerza corporal. Es decir, la capacidad que tiene cada atleta de dominar su cuerpo. Las principales valencias son la estabilidad, la coordinación, la movilidad y la resistencia”, señaló Rafael.

El entrenamiento consiste en dos partes: una que cumple con los requerimientos individuales de cada atleta; y una grupal, conformada por ejercicios más generales y rutinarios. Cada jugador cumple con ambas sesiones de trabajo diariamente, de lunes a sábado.

Este proceso de preparación especial tiene como objetivo mantener a los atletas en buen estado físico, para evitar que el parón tenga un efecto negativo en su evolución. Es un trabajo por fases, con ejercicios ideados para que las mencionadas valencias se potencien en conjunto, pues así es como se desenvuelve el cuerpo humano.

Cuando los jugadores tengan luz verde para entrenar en Cocodrilos Sports Park, tendremos una base. Así nos enfocaremos en aspectos físicos-técnicos y volveremos a estar en el tope de condiciones para el compromiso que nos depare”, sentenció Montes de Oca.

Todos los jugadores del equipo acumulan un mes de entrenamiento personalizado desde sus hogares. Por lo pronto, el equipo entero está sano.